Puede que te parezcan simples huevos, pero para Diego Sebastián Bellocchio, representan vida, esfuerzo y oportunidad. Diego es una de las muchas personas que trabajan en la Granja Andar en Moreno, Argentina. Andar es una organización no gubernamental (ONG) que desarrolla oportunidades para las personas con capacidades diferentes. Esta ONG les da a Diego y a sus amigos un trabajo y un lugar para ser ellos mismos, hacer lo que les gusta, y socializar con otros.
Más del 15% de la población mundial enfrenta barreras que les impiden alcanzar su máximo potencial. En la Argentina, cinco millones de personas enfrentan esas barreras todos los días, 50.000 de las cuales viven en Moreno.
¿Qué sucede en Andar?
Andar es un lugar donde las personas con capacidades diferentes ejercen oficios y aprenden diferentes trabajos. Trabajar en la granja, en el servicio de catering, y jugar al fútbol aumentan la confianza en sí mismos y el espíritu de equipo. También comparten sus conocimientos al enseñar a grupos escolares sobre prácticas agrícolas y el cuidado de los animales.
Nuestro proyecto de gallinas felices
Martin Lucero de la Granja Andar colaboró con Pablo Fioretti de nuestro equipo avícola de Argentina para crear una pequeña granja avícola sustentable en el predio de Andar. En el marco de esta iniciativa de gallinas felices colaboran para resguardar la salud aviar y prevenir enfermedades. Es un terreno fértil para enseñar e instaurar valores como la responsabilidad y la empatía.
La granja es un testamento del cuidado del medioambiente y del bienestar animal, donde las gallinas se desarrollan libremente, y los residuos son reutilizados para enriquecer el suelo. Es un lugar importante para la comunidad que ayuda a los jóvenes a comprender cómo funciona la naturaleza.
Más allá de la agricultura, el proyecto ha formado una alianza culinaria beneficiosa y ha hecho avances en la comunicación y la participación en deportes, de forma notable en la liga de fútbol.
Un comienzo difícil
El proyecto de la granja de gallinas felices, que se lanzó en el 2022, tuvo un comienzo difícil. En el 2023, cuando todo estaba listo para que las gallinas llegaran a su nuevo hogar, hubo un brote de influenza aviar. Esta enfermedad transfronteriza afecta a las aves silvestres y a las domésticas y plantea una gran amenaza ya que se transmite fácilmente entre las aves. Se detuvieron los movimientos de aves y el proyecto se pospuso. Sin embargo, con determinación y con la ayuda de un productor local, las gallinas llegaron a Andar pocos meses después.
La prevención de la influenza aviar y la bioseguridad para una granja avícola pequeña libre de jaulas
Incluso para las granjas pequeñas o de traspatio, la protección de la sanidad animal requiere un enfoque exhaustivo que incluye la vacunación, protocolos de bioseguridad, y monitoreo regular. Pablo tuvo en cuenta esas prioridades desde el inicio del proyecto.
Todo está conectado
Pablo encuentra una gran satisfacción al compartir el valor educativo de la granja. “Nuestro proyecto evolucionó de una huerta y un pequeño bosque a un ecosistema completo. Los deshechos de la huerta ahora alimentan a nuestras gallinas, que producen huevos nutritivos. Transformamos los residuos de las gallinas en compost para enriquecer nuestro suelo – completando así el ciclo natural y demostrando nuestro compromiso con el medio ambiente.”
La granja se ha vuelto una historia de éxito con 49 gallinas que producen unos 43 huevos cada día. Diego y sus amigos han dado la bienvenida a más de 500 niños que se van inspirados con su experiencia.
Mientras que las gallinas cacarean felices en sus gallineros, recordamos que todos contribuimos para mantener sanas tanto a las personas como a los animales. https://www.boehringer-ingelheim.com/sa/salud-animal/animales-de-produccion/aves/el-proyecto-gallinas-felices-construyendo-lazos-y-oportunidades


















































