Economía de mascotas: Auge del cuidado animal, grooming y tiendas especializadas

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Economía de mascotas: Auge del cuidado animal, grooming y tiendas especializadas
Cat and dog together at vet or pet hairdresser

 

En un contexto económico desafiante, donde la inflación y la incertidumbre financiera afectan el bolsillo de millones de familias, un sector sigue creciendo con fuerza: la economía de las mascotas.

El cuidado de animales domésticos, el grooming (peluquería y estética animal), las tiendas especializadas y los servicios premium para perros y gatos han experimentado un verdadero boom en tiempos de crisis.

Este fenómeno refleja un cambio profundo en la relación entre humanos y animales, que hoy son vistos como miembros de la familia. Mientras muchas industrias recortan gastos, el gasto en mascotas sigue en alza, impulsado por un consumidor emocionalmente vinculado con el bienestar de sus animales de compañía.

El gasto en mascotas no se detiene: cifras que sorprenden

Según datos de Euromonitor International, el mercado global de productos y servicios para mascotas superó los 160 mil millones de dólares en 2024, y se espera que esa cifra siga creciendo en 2025. En América Latina, países como México, Argentina, Brasil y Colombia han mostrado un aumento sostenido en la apertura de negocios vinculados al cuidado animal.

En México, por ejemplo, un informe de INEGI y la Asociación Mexicana de Productos para Mascotas (AMVEPE) estima que más del 70% de los hogares tiene al menos un animal de compañía. El gasto mensual promedio por mascota ronda los 1,500 pesos mexicanos, considerando alimentación, vacunas, grooming y accesorios.

Incluso en contextos de alta inflación, como en Argentina o Venezuela, el mercado de productos para mascotas se mantiene activo, y muchos emprendedores están encontrando oportunidades en la venta de alimentos balanceados, medicina veterinaria y productos de higiene animal.

Grooming, spas y estética animal: lujo en cuatro patas

Uno de los subsectores que más ha crecido es el del grooming canino y felino, que ya no se limita al baño y corte de pelo, sino que incluye servicios como aromaterapia, masajes relajantes, tratamientos antiestrés, limpieza dental sin anestesia, tintes para el pelaje, y hasta manicura.

Los spas para mascotas proliferan en zonas urbanas y en plataformas digitales. Cadenas como Petco, Maskota o franquicias independientes han sabido capitalizar esta tendencia, ofreciendo paquetes completos de estética y bienestar animal, especialmente para razas pequeñas y de compañía como pugs, pomeranias, yorkshires y chihuahuas.

Además, el auge de influencers y mascotas con cuentas en redes sociales ha contribuido a que el cuidado estético sea visto como una necesidad, más que como un lujo. Muchos dueños priorizan el bienestar y la apariencia de sus perros o gatos, incluso si eso implica ajustar otros gastos del hogar.

Tiendas especializadas: más allá del alimento

La venta de productos especializados para mascotas va mucho más allá del tradicional saco de croquetas. Hoy existe una enorme variedad de artículos que incluyen:

Juguetes interactivos con inteligencia artificial

Ropa y accesorios personalizados

Camas ortopédicas y muebles pet-friendly

Comida gourmet, vegana o libre de granos

Suplementos alimenticios y probióticos

Rastreadores GPS y collares inteligentes

Las tiendas físicas y e-commerce han aprovechado esta diversificación para fidelizar a sus clientes con experiencias personalizadas, membresías y entregas a domicilio.

Según un estudio de Statista, el canal digital concentra más del 30% de las compras de productos para mascotas en América Latina, y esta cifra sigue aumentando gracias a la comodidad y la variedad que ofrecen tiendas como Amazon, Mercado Libre, Tiendanimal, Laika, entre otras.

Servicios veterinarios en auge: salud preventiva y planes médicos

La medicina veterinaria también forma parte del ecosistema de la economía de las mascotas. Cada vez más clínicas ofrecen planes de salud preventiva que incluyen vacunación anual, desparasitación, control nutricional, consultas mensuales y descuentos en cirugías.

Durante la pandemia, muchas personas adoptaron mascotas y comenzaron a preocuparse por su salud de forma anticipada. Esto impulsó el desarrollo de seguros médicos para mascotas, especialmente en países como Chile, México y Colombia.

Empresas como Banfield, Petplan y Mapfre han comenzado a ofrecer coberturas médicas para animales, algo impensable hace una década. Además, universidades y centros privados están expandiendo su oferta de formación en veterinaria, grooming profesional y comportamiento animal.

El factor emocional: mascotas como refugio en tiempos difíciles

En tiempos de crisis, las mascotas no solo generan una economía activa, sino que cumplen un rol emocional clave. Diversos estudios psicológicos han demostrado que la compañía animal reduce los niveles de estrés, ansiedad y depresión.

El vínculo emocional con los animales ha provocado que muchos dueños ajusten sus presupuestos personales para garantizar el bienestar de sus compañeros de cuatro patas. Incluso en escenarios de desempleo o inflación, la alimentación y el cuidado de las mascotas se mantienen como una prioridad en los hogares.

En redes sociales, cientos de comunidades comparten tips de ahorro para mascotas, recetas caseras saludables y descuentos en grooming o veterinaria. Además, ha surgido una economía colaborativa donde los pet sitters (niñeras de mascotas), paseadores y cuidadores temporales ofrecen sus servicios a través de apps o grupos locales.

Emprendimientos en auge: oportunidades para pequeños negocios

La economía de mascotas no solo beneficia a grandes empresas. Muchos emprendedores han encontrado una salida económica en este sector, ofreciendo desde servicios móviles de grooming, hasta productos artesanales como snacks, juguetes o ropa hecha a mano.

Los negocios de barrio especializados en mascotas han ganado terreno frente a los supermercados tradicionales, gracias a una atención personalizada, asesoramiento y comunidad.

Además, el crecimiento del marketing pet-friendly ha incentivado a cafés, hoteles, restaurantes y centros comerciales a adaptar sus espacios para recibir animales de compañía, generando un ecosistema comercial dinámico.

Perspectivas: ¿moda o transformación estructural?

Todo indica que la economía de las mascotas no es una moda pasajera, sino una transformación estructural del consumo. Las nuevas generaciones, especialmente millennials y centennials, muestran una fuerte afinidad por el bienestar animal y prefieren gastar en sus mascotas antes que en bienes materiales.

Según datos de McKinsey, este fenómeno se mantendrá en expansión al menos hasta 2030, con nuevos nichos como alimentación personalizada por ADN, entrenadores virtuales por IA, terapias alternativas y robótica veterinaria. https://primeraedicioncol.com/economia-de-mascotas-auge-del-cuidado-animal-grooming-y-tiendas-especializadas/